Hay ciertos personajes que no han entendido que los tiempos que corren son tiempos nuevos, modernos, que ya ha terminado la época del sr. feudal, del cacique y el obrero explotado, del alcalde todopoderoso que humilla y explota a sus ciudadanos.
Lamentablemente todo esto, en pleno año 2006, se sigue viendo en muchos pueblos españoles donde tal pareciera que el tiempo no ha pasado. En Balsa de Ves (Albacete) todavía existen este tipo de mentalidades, si no en todos sus habitantes si en buena parte de ellos, sobre todo en aquellos que de toda la vida han tenido terrenos y ganado en su poder, aquellos que no emigraron a la ciudad y que se quedaron en el pueblo.
En Balsa de Ves se sigue maltratando a las personas humildes, se les acosa, se les humilla, se les maltrata. Incluso personas jóvenes pero con mente "estrecha" o arcaica siguen utilizando su poder monetario o su antigüedad en el pueblo para imponers su criterio, olvidándose que España es hoy un país democrático, libre y que intenta formar parte de una Europa más civilizada.
Analicemos un poco esta mentalidad a la luz de la historia y así podremos comprender mejor algnos comportamientos actuales.
Monarca, señores, vasallos y siervos
La mejor manera de entender la sociedad feudal es visualizándola como una pirámide. En la cumbre estaban el monarca y el Papado, en seguida se ubicaban los nobles y la jerarquía eclesiástica, y los campesinos constituían la base.
El vasallaje se define como un conjunto de instituciones que crean y rigen obligaciones de obediencia y servicio —principalmente militar— por parte de un hombre libre llamado “vasallo” hacia un hombre libre llamado “señor” y obligaciones de protección y sostenimiento por parte del “señor” respecto del “vasallo”. La mayoría de las veces la obligación de sostenimiento del señor implicaba que éste otorgara al vasallo la posesión de una extensión de tierra llamada “feudo”. El feudo o propiedad territorial fue la pieza clave de los lazos de dependencia entre un señor y un vasallo.
Dentro del feudo o espacio territorial de los señores vivían campesinos que no eran propiedad personal del señor feudal, pero tampoco eran hombres libres sino “siervos”. Los siervos tenían la obligación de entregar parte de su trabajo agrícola y de realizar determinadas obligaciones laborales para su señor. Para el siglo X la gran mayoría del campesinado vivía una condición de servidumbre. Es decir, los campesinos que ocupaban y cultivaban la tierra no eran sus propietarios. El campesino que era siervo de un señor feudal estaba totalmente sometido a la voluntad de su señor.
En este sistema de vida quien posee tierra posee poder y quien no tiene tierra forma parte de la servidumbre.
El señor feudal era amo absoluto, su poder de decisión era ilimitado, a tal grado que llegaba a “decidir” hasta en la noche de bodas de sus vasallos (derecho de pernada o prima nocti).[1]
El vasallo no sólo prestaba el obligado juramento de fidelidad a su señor, sino también un juramento especial de homenaje al señor feudal (en la actualidad se puede interpretar como fidelidad partidista a un alcalde o político aunque éste se equivoque, hacer campaña a favor de éste,etc.....)
En resumen el sr. feudal manda y los siervos obedecen. El siervo jamás se atreve a ir en contra del sr. feudal pues pierde todos sus "privilegios", si es que se le puede llamar así a una vida de servidumbre y falsa lealtad.
Quitando algunas diferencias puntuales de actuaciones típicas de aquellos tiempos, existen hoy día en muchos pueblos españoles y no españoles señores feudales y ciervos. también hay dictadores que pueden ser considerados señores feudales (Fidel Castro por ejemplo).
Los señores feudales actuales han cambiado simplemente en sus actuaciones, pero en el fondo sigue siendo la misma mentalidad medieval de entonces: avasallar a los que nos tienen nada.
En muchos pueblos españoles a muchos alcaldes y familias de dinero se les llama "caciques" que viene a ser lo mismo que señor feudal. Son personas que no aceptan que los tiempos han cambiado y hacen y deshacen a su antojo violando el derecho de las demás personas a opinar y disentir.
En el peor de los casos este sistema de feudalismo moderno se entremezcla con el racismo y la intolerancia hacia otras personas por su procedencia, raza o idioma (fobia a los inmigrantes), creando una verdadera espiral de odio y poder.
A.B.L
26 de junio de 2006
Lamentablemente todo esto, en pleno año 2006, se sigue viendo en muchos pueblos españoles donde tal pareciera que el tiempo no ha pasado. En Balsa de Ves (Albacete) todavía existen este tipo de mentalidades, si no en todos sus habitantes si en buena parte de ellos, sobre todo en aquellos que de toda la vida han tenido terrenos y ganado en su poder, aquellos que no emigraron a la ciudad y que se quedaron en el pueblo.
En Balsa de Ves se sigue maltratando a las personas humildes, se les acosa, se les humilla, se les maltrata. Incluso personas jóvenes pero con mente "estrecha" o arcaica siguen utilizando su poder monetario o su antigüedad en el pueblo para imponers su criterio, olvidándose que España es hoy un país democrático, libre y que intenta formar parte de una Europa más civilizada.
Analicemos un poco esta mentalidad a la luz de la historia y así podremos comprender mejor algnos comportamientos actuales.
Monarca, señores, vasallos y siervos
La mejor manera de entender la sociedad feudal es visualizándola como una pirámide. En la cumbre estaban el monarca y el Papado, en seguida se ubicaban los nobles y la jerarquía eclesiástica, y los campesinos constituían la base.
El vasallaje se define como un conjunto de instituciones que crean y rigen obligaciones de obediencia y servicio —principalmente militar— por parte de un hombre libre llamado “vasallo” hacia un hombre libre llamado “señor” y obligaciones de protección y sostenimiento por parte del “señor” respecto del “vasallo”. La mayoría de las veces la obligación de sostenimiento del señor implicaba que éste otorgara al vasallo la posesión de una extensión de tierra llamada “feudo”. El feudo o propiedad territorial fue la pieza clave de los lazos de dependencia entre un señor y un vasallo.
Dentro del feudo o espacio territorial de los señores vivían campesinos que no eran propiedad personal del señor feudal, pero tampoco eran hombres libres sino “siervos”. Los siervos tenían la obligación de entregar parte de su trabajo agrícola y de realizar determinadas obligaciones laborales para su señor. Para el siglo X la gran mayoría del campesinado vivía una condición de servidumbre. Es decir, los campesinos que ocupaban y cultivaban la tierra no eran sus propietarios. El campesino que era siervo de un señor feudal estaba totalmente sometido a la voluntad de su señor.
En este sistema de vida quien posee tierra posee poder y quien no tiene tierra forma parte de la servidumbre.
El señor feudal era amo absoluto, su poder de decisión era ilimitado, a tal grado que llegaba a “decidir” hasta en la noche de bodas de sus vasallos (derecho de pernada o prima nocti).[1]
El vasallo no sólo prestaba el obligado juramento de fidelidad a su señor, sino también un juramento especial de homenaje al señor feudal (en la actualidad se puede interpretar como fidelidad partidista a un alcalde o político aunque éste se equivoque, hacer campaña a favor de éste,etc.....)
En resumen el sr. feudal manda y los siervos obedecen. El siervo jamás se atreve a ir en contra del sr. feudal pues pierde todos sus "privilegios", si es que se le puede llamar así a una vida de servidumbre y falsa lealtad.
Quitando algunas diferencias puntuales de actuaciones típicas de aquellos tiempos, existen hoy día en muchos pueblos españoles y no españoles señores feudales y ciervos. también hay dictadores que pueden ser considerados señores feudales (Fidel Castro por ejemplo).
Los señores feudales actuales han cambiado simplemente en sus actuaciones, pero en el fondo sigue siendo la misma mentalidad medieval de entonces: avasallar a los que nos tienen nada.
En muchos pueblos españoles a muchos alcaldes y familias de dinero se les llama "caciques" que viene a ser lo mismo que señor feudal. Son personas que no aceptan que los tiempos han cambiado y hacen y deshacen a su antojo violando el derecho de las demás personas a opinar y disentir.
En el peor de los casos este sistema de feudalismo moderno se entremezcla con el racismo y la intolerancia hacia otras personas por su procedencia, raza o idioma (fobia a los inmigrantes), creando una verdadera espiral de odio y poder.
A.B.L
26 de junio de 2006

